Los mercados de trabajo globales viven momentos de grandes transformaciones. Cada vez más se ve una disminución del trabajo realizado por seres humanos y un aumento de las actividades realizadas por máquinas y algoritmos.

Una encuesta realizada por el Foro Económico Mundial indicó que las industrias de consumo y las industrias automotriz, aeroespacial y de transporte juntas crearán cerca de 6,5 millones nuevos empleos. Mientras que todas las industrias juntas crearán 15,1 millones.

Todos estos datos muestran, principalmente, tendencias de modernización y empleos en grandes empleadores multinacionales. Pero las pequeñas y medianas empresas, u otros sectores como salud, cuidado y educación también prometen nuevas oportunidades de creación de empleo. Estas mismas industrias invertirán principalmente en nuevas tecnologías como Big Data, IoT, inteligencia artificial y tecnología en la nube.

Además, una nueva forma de trabajo se ha vuelto común, el trabajo autónomo. La búsqueda de servicios temporales, llamados ‘jobs’, ha ganado relevancia. Son trabajos en los que el profesional escoge qué trabajo hará, para qué empresa, en qué tiempo y qué valor será cargado, sin tener dedicación integral.

¿Pero qué es lo que los grandes empleadores esperan encontrar en sus colaboradores para que todo ese crecimiento sea posible?

Habilidades en alza para el nuevo mercado de trabajo

La revolución industrial 4.0 recién empieza y las industrias más preocupadas en invertir en IIoT y alta tecnología inician sus proyectos ahora. Es decir, el futuro es una incógnita, todos los datos son proyecciones para que la población pueda ir preparándose.

El propio Foro Económico Mundial dice que casi dos tercios de los niños que ingresan en la enseñanza primaria trabajar en funciones que aún no existen.

Si las tendencias giran en torno a Internet móvil, IIoT, robótica entre otros, los nuevos empleados deberán ser estratégicos y aptos para mapear e incentivar la redistribución de la fuerza de trabajo.

Numerosos trabajadores estarán asignados en sus propias residencias, y aún así, en contacto con gente de todo el mundo. Por eso, fluidez multicultural e interdisciplinaria será necesaria para saber manejar todo tipo de cuestiones.

La motivación, la empatía, el autocontrol, la autoconciencia y la aptitud social son habilidades que ningún robot tendrá, es decir, esenciales para el mundo altamente digital.

Como todo es nuevo, los empleados tendrán que ser creativos, resilientes y capaces de trabajar en equipo, pues el nuevo mundo del trabajo será más colaborativo y flexible.

Pero ¿cómo esperar empleados con este nivel de habilidad si toda la riqueza del mundo queda en manos del 1% de la población? El mercado de trabajo futuro necesitará invertir fuertemente en educación, para que la desigualdad social disminuya y sea posible preparar desde ahora una sociedad capaz de acompañar los desarrollos tecnológicos.

Nuevos empleos en el nuevo mercado de trabajo

Para suplir las altas demandas de automatización y tecnología esperadas con la Revolución 4.0, se esperan algunas nuevas funciones y formas de trabajo. En cuanto al uso de la tecnología, las siguientes funciones serán necesarias:

  • Analistas y científicos de datos
  • Desarrolladores de software y aplicaciones
  • Especialistas en Comercio Electrónico

Además de las tecnologías habituales, también habrá funciones que engloben las tecnologías emergentes, como:

  • Especialista en Inteligencia Artificial y Aprendizaje de Máquina
  • Especialista en Big Data
  • Especialistas en Automatización de Procesos
  • Analistas de Seguridad de la Información
  • Diseñadores de interacción de máquinas

En cuanto a las habilidades humanas, se requerirá:

  • Atención al cliente
  • Profesionales de Ventas y Marketing
  • Entrenamiento y desarrollo
  • Especialistas en Desarrollo Organizacional
  • Gerentes de Innovación, entre otros.

Si las principales potencias económicas no invierten también en educación y desarrollo de la población de bajos ingresos, una élite estará con un futuro garantizado, agravando aún más la desigualdad social.

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