Durante las jornadas laborales se registran miles de accidentes cada año. El impacto de la disminución de esta fuerza laboral ha afectado a las empresas y, en consecuencia, a la economía, además del impacto social y familiar.

Según el Observatorio Digital de Salud y Seguridad Ocupacional del Ministerio Público de Trabajo (MPT), de Brasil, un trabajador sufre un accidente cada 48 segundos. Entre 2012 y 2018, se registraron 4,26 millones de accidentes laborales, lo que resultó en un gasto de BRL 28.810 millones (USD 56.500 millones) en beneficios accidentales, como pensión por fallecimiento, accidente y enfermedad y jubilación por discapacidad.

También según el estudio, el número de licencias de empresas brasileñas por accidentes de trabajo entre 2012 y 2018 superó los 335 millones. Entre los accidentes más graves para los trabajadores y responsables de largos períodos de licencia se encuentran las fracturas. Los datos de la Sociedad Brasileña de Ortopedia y Traumatología (SBOT) señalan que solo en 2017, se registraron 93.000 accidentes laborales que implicaron luxaciones, esguinces y fracturas.

El estudio SBOT indica que gran cantidad de este tipo de accidentes se debe principalmente a fallas en la prevención, causando principalmente fracturas en las extremidades superiores (manos y muñecas). Este tipo de accidente laboral lideró la clasificación de beneficios otorgados por el INSS en 2017, acumulando alrededor de 22.668 casos.

Las caídas desde grandes alturas son uno de los accidentes más comunes entre los trabajadores, causados ​​principalmente por negligencia con respecto al uso correcto de elementos. Otro tipo común de accidente son los cortes, principalmente para quienes trabajan en la industria metalúrgica y de refrigeración. En ambos casos hay actividades que requieren cargar peso, cortar insumos y lijar.

Los accidentes de trabajo que involucran descargas eléctricas no se limitan solo a los trabajadores de la red eléctrica. El contacto con cables pelados, fuentes no aisladas y la entrada inadecuada en ubicaciones de alto voltaje son las principales causas de los choques en la industria. Entre las consecuencias de este tipo de accidentes se pueden mencionar quemaduras, mareos, contracción muscular, pérdida de significado, hormigueo y riesgo de muerte.

En medio de la 4ta Revolución Industrial, el uso de tecnologías inteligentes puede contribuir a aumentar la seguridad de los trabajadores y reducir el impacto negativo de los accidentes laborales. De esta idea surge el proyecto HeroBy – IoT Saving Lives, una startup que desarrolla sensores basados ​​en IoT (internet de las cosas).

HeroBy crea un área de protección de 360º alrededor de los trabajadores, máquinas y equipos en áreas en riesgo de operaciones de trabajo, emitiendo alertas a los operadores en tiempo real y acceso en línea a los datos y paneles para los gerentes.

Los sensores HeroBy pueden ser móviles o fijos, y pueden instalarse en máquinas, camiones, postes, columnas o paredes, porta insignias, cascos, chalecos, conos, balizas u otros EPP. La comunicación inteligente de estos dispositivos genera áreas seguras en tiempo real. Según la startup, los sensores se pueden usar en cualquier tipo de operación que presente un riesgo para las actividades laborales. Incluso en zonas de exclusión.

Los sensores tienen tres funciones: generar alertas en tiempo real para evitar accidentes, transformar estas alertas en datos dentro de la plataforma y presentar mapas de riesgos de seguridad a los equipos de operaciones.

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