Si alguna vez hubo un campo propicio para la disrupción es el cuidado de la salud. Pero el ecosistema médico se ha vuelto más escéptico ante los emprendedores que prometen un cambio radical después de la implosión del unicornio Theranos, una startup de análisis de sangre. A su vez, las promesas de las grandes empresas de tecnología como IBM y Google demoran en hacerse realidad.

Debajo, las tecnologías relacionadas con IoT y la inteligencia artificial que ganan terreno, y las que no. Al mismo tiempo se exploran las tendencias relevantes relacionadas con el panorama de la salud conectada.

1. La adopción de tecnología médica depende de cuánta fricción genere en el ecosistema de salud

Cada año existen decenas de tecnologías digitales de salud de apariencia prometedora que ingresan a ese mercado, pero, con el tiempo, estos dispositivos de salud conectados colectivamente hacen poco para que el sistema de atención de salud en general funcione de manera más eficiente.

Los venture capitals no han podido impactar en la salud al igual que en otras industrias, como finanzas y las fintech, o el sector retail. Para los innovadores que apuntan al sector salud resulta difícil tener una comprensión completa de todo el complejo ecosistema. Las tecnologías más exitosas tienden a integrarse los más perfectamente posible en el ecosistema sanitario.

2. La tecnología portátil sigue apareciendo en nuevos lugares

En 2019, el seguimiento de tus pasos es viejo. En la actualidad, L’Oreal experimenta con la creación de parches portátiles para detectar los niveles de pH. El dispositivo no invasivo DFree usa ultrasonido para monitorear la función de la vejiga. Incluso se rumorea que la filial de Alphaber, Verily, está desarrollando prototipos de un zapato que puede detectar caídas. Y el monitor de glucosa continuo FreeStyle Libre (CGM) de Abbott puede controlar el azúcar en la sangre a través de una aplicación de teléfono inteligente con un aplicador portátil sin la necesidad de una calibración basada en punción digital. El Dexcom G6 ofrece una funcionalidad similar. El aumento de la facilidad para controlar el azúcar en la sangre podría hacer que la MCG sea un elemento básico para la mayoría de los diabéticos, al tiempo que abre las puertas para que los pacientes sin la enfermedad empiecen a controlar su azúcar en la sangre.

Los dispositivos portátiles están haciendo un mayor uso de la inteligencia artificial. Por ejemplo, una compañía conocida como Current Health ha desarrollado un dispositivo portátil de monitoreo de pacientes que recientemente obtuvo la aprobación de la FDA para su uso en hospitales. La compañía dice que su tecnología puede ayudar a reducir los reingresos hospitalarios innecesarios al detectar signos tempranos de deterioro del paciente. La tecnología aprovecha un gran conjunto de datos fisiológicos en tiempo real junto con algoritmos patentados para proporcionar información sobre la salud del paciente. Los proveedores de atención médica del Reino Unido, como Dartford y Gravesham NHS Trust, están utilizando esta tecnología para ayudar a controlar a los pacientes después de haber sido dados de alta del hospital.

3. El paisaje de los wearables sigue siendo imperfecto y fragmentado

Los dispositivos portátiles son cada vez más sofisticados, pero la tecnología está limitada en formas que impiden que alcance su potencial. Varias compañías de seguros, como John Hancock, alientan a sus clientes a compartir métricas de salud relacionadas con los wearables. Además, el estado de West Virginia propuso un plan para obligar a los maestros del estado a usar una aplicación móvil para rastrear sus niveles de actividad, mientras penaliza el incumplimiento con una multa anual de US$ 500. Pero tales ideas han recibido un rechazo por sus ramificaciones de seguridad y privacidad.

La mayoría de los dispositivos portátiles diseñados para rastrear los niveles de actividad solo pueden monitorear con precisión un puñado de actividades y no rastrear con precisión cuando los usuarios se ejercitan en una bicicleta fja o en una cinta de correr o cuando están esquiando. Como resultado, las compañías como Fitbit proponen que los usuarios que quieran, por ejemplo, rastrear su actividad desde un paseo en bicicleta fija, ingresen dichos datos manualmente.

En última instancia, la industria de los wearables debería adoptar estándares que permitan que los datos de varias fuentes se integren en un solo lugar. Las aplicaciones para teléfonos inteligentes como Health de Apple, Google Fit y Samsung Health proporcionan un panel central de métricas de salud, pero no siempre ofrecen integración con dispositivos portátiles de uso general. Por ejemplo, Fitbit no es compatible con la aplicación Health de Apple y Samsung eliminó el soporte para varios dispositivos portátiles de su aplicación en septiembre, al tiempo que facturaba a la aplicación como «el mejor compañero de ejercicios» para los relojes inteligentes de Samsung.

4. La robótica quirúrgica obtiene gradualmente capacidades de IA

La idea de utilizar robots en cirugía se remonta a al menos la década de 1980 cuando SRI International (que desarrolló Siri, el sistema de reconocimiento de voz que adquirió Apple) comenzó a investigar el uso de robots para operar de forma remota a soldados heridos en el campo de batalla. La tecnología llevó a la fundación de la compañía Intuitive Surgical, que ahora cuenta con miles de robots en uso en todo el mundo para cirugía de próstata, procedimientos quirúrgicos ginecológicos y reparación de válvulas cardíacas. A medida que el campo madura, se está volviendo más poblado y diverso, y depende cada vez más de la visión por computadora y el análisis de datos. Por ejemplo, la plataforma Auris Health Monarch reúne robótica, sensores y análisis para guiar los endoscopios hacia la periferia del pulmón. Zimmer Biomet recientemente obtuvo la aprobación de la FDA para su sistema de rodilla ROSA que aprovecha el análisis de datos y la imagen tridimensional para ayudar a los cirujanos ortopédicos en los procedimientos de reemplazo de rodilla. La filial de Alphabet Verb Surgical está trabajando en el desarrollo de una plataforma de robótica quirúrgica que incorpora capacidades de visualización, análisis de datos y conectividad.

5. La promesa de la IA no termina de llegar

Hace varios años, la noción de una IA antropomorfizada de propósito general surgió en muchas conferencias de atención médica. En 2012 se predijo que las máquinas controladas por algoritmos podrían realizar el 80% de lo que tradicionalmente hacen los médicos. Sin embargo, recientemente varios medios de prensa, entre ellos The Wall Street Journal y Stat News, han cuestionado la precisión de la tecnología Watson de IBM.

El enfoque del uso de la IA en la atención médica se enfoca más en casos de uso específicos: detectar fraudes, agilizar el flujo de trabajo administrativo y verificar la dosis correcta de medicamentos para reducir los errores. En los próximos años, también es posible que la IA se utilice para ayudar a los médicos clínicos con un panel de control significativo en tiempo real de sus pacientes.

Un tablero de este tipo podría extraer información de los dispositivos del consumidor, como las básculas conectadas, los sensores de presión arterial como dispositivos portátiles que rastrean los niveles de actividad. A la larga, estos sistemas de IA podrían utilizarse para comprender mejor los factores que llevan a los pacientes a ser readmitidos en un hospital.

Es probable que los lanzamientos futuristas de la IA persistan en las nuevas empresas y en las empresas de tecnología establecidas que buscan redefinir la atención médica. Sin embargo, el éxito de la tecnología dependerá  en gran medida de si las empresas que la desarrollan pueden convencer a los inversores de su valor a escala.

6. La tecnología para mejorar el sueño todavía se fortalece

La industria moderna de wearables le debe mucho a la fundación de Fitbit en 2007. Pero uno de los pioneros no reconocidos en este campo fue la startup Zeo, que se fundó en 2003 para rastrear el sueño del usuario. Desde entonces, un número creciente de empresas ha trabajado para ofrecer la funcionalidad de seguimiento del sueño, con frecuencia agrupando el servicio en un producto existente.

Los ejemplos incluyen el Fitbit, que primero usó el movimiento y luego el movimiento en conjunto con el pulso para inferir las etapas del sueño. El Apple Watch admite aplicaciones de terceros para realizar la misma función. En el CES de este año, una ola de otras compañías, incluyendo Sleep Number y Philips, mostraron tecnología para ayudar a los usuarios a rastrear los patrones de sueño.

7. Los lentes de contacto como plataformas informáticas.

En 2014, el campo de la tecnología médica se desbordó cuando Google Life Sciences anunció que estaba trabajando para comercializar una lente de contacto que podía detectar los niveles de glucosa en los diabéticos. La compañía más tarde anunció que se estaba asociando con Alcon para ayudar a avanzar en la tecnología, y el enfoque de la asociación se amplió para incluir contactos potenciales que podrían corregir la hipermetropía relacionada con la edad y la visión de los pacientes que se habían sometido a una cirugía de cataratas. En noviembre pasado, la compañía, que desde entonces se renombró como Verily, anunció que estaba cerrando el control del proyecto de monitoreo de glucosa en sangre, dada la dificultad de obtener niveles precisos de lecturas de glucosa en lágrimas. Las empresas continúan investigando otras aplicaciones de lentes de contacto con electrónica integrada.

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