El concepto de Industria 4.0 está íntimamente relacionado con los datos. Sólo es posible tener una fábrica más automatizada, inteligente y eficaz si está orientada por datos generados por equipos, máquinas y software. Todo, dentro de la Industria 4.0, produce y es alimentado por informaciones en tiempo real.

Esta característica contribuye a la alineación estratégica de la producción y su automatización. Por más que el uso de datos represente un avance dentro de los procesos fabriles, trae consigo, también, una nueva realidad donde la Seguridad de la Información (SI) necesita estar en el centro de atención. De acuerdo con una investigación de la Federación de las Industrias del Estado de São Paulo (FIESP), el 31% de las industrias brasileñas ya sufrió algún ataque cibernético. El escenario hace que el 92% de los encuestados por el estudio se muestra conscientes de la importancia de la inversión en SI, pero sólo el 18% de ellos afirman tener una estructura adecuada de seguridad para proteger los datos generados por la Industria 4.0.

Niveles de seguridad

Por más que los datos sean almacenados en un sistema electrónico, la seguridad necesita también ser garantizada a nivel físico. Seguridad de la Información, en este caso, significa garantizar que sólo las personas adecuadas tengan acceso a la información generada por la fábrica. En el nivel físico, esto puede ser asegurado por medidas como acceso restringido al servidor de almacenamiento, actualización constante de las contraseñas, historial de acceso, entre otros.

En el nivel digital, es importante encriptar la información, tener un sistema en nube que garantice la seguridad de los datos almacenados, no almacenar información en una sola fuente, proteger los sistemas de la empresa de malware.

Principios de seguridad de la información

Para garantizar que la seguridad de la información se ejecute de forma eficaz, existen algunos principios que deben respetarse, como la confidencialidad, la integridad, la disponibilidad, el no repudio, la autenticidad y la conformidad.

La confidencialidad es el principio que garantiza que sólo las personas autorizadas tengan acceso a la información o procesos de una determinada fábrica. La integridad hace que la precisión, la consistencia y la confiabilidad de la información, o de los sistemas, estén garantizadas. La disponibilidad prevé que los accesos a la información sólo se autoricen por el tiempo necesario para las personas adecuadas. El no repudio garantiza que las personas no puedan negar que tengan acceso a alguna información o hayan firmado un documento. Autenticidad permite que se asegure la veracidad y la originalidad de la información. Y, por último, la conformidad, garantiza que los datos estén alineados con la fábrica.

La SI e Industria 4.0, por lo tanto, tiene una relación de supervivencia. El concepto de fábricas inteligentes sólo puede existir si las informaciones que alimentan los sistemas y dictan la estrategia de la producción son seguras. En manos equivocadas, estos datos pueden acabar con la competitividad de una industria y perjudicar su imagen ante su público.

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