La implementación de tecnologías de Internet de las Cosas (IoT), con sus sensores y compartición de datos, viene transformando globalmente todo el sector productivo y, en Brasil, hasta 2025, según un estudio del BNDES, debe mover hasta US$ 45.000 millones en la industria, junto a los US$ 39.000 millones en el sector de la salud, US$ 27.000 millones en ciudades inteligentes y US$ 21.000 millones en el agronegocio.

El mayor problema en Brasil tiene nombre: el legado. El desafío será la integración de la maquinaria más antigua a los nuevos sistemas y tecnologías de rastreo de datos lógicos de las máquinas.

Los líderes de negocios brasileños ya conocen esta necesidad. Una encuesta de Softex apuntó que la adopción de tecnologías de IoT está en la cima de las prioridades de inversión de los ejecutivos de TIC, por delante de la computación en nube y blockchain. Sin embargo, mucho se ha planeado sobre el IoT, sin que necesariamente los proyectos hayan salido del papel todavía.

La industria 4.0

Con los insights generados en toda la cadena productiva, la industria puede adaptarse a la creciente expectativa de los clientes y ganar más velocidad de entrada en el mercado. Con la implementación de soluciones de IoT y Analytics, es posible, en el proceso de diseño de los productos, utilizar los datos sobre su uso y desempeño en tiempo real y también los comentarios de los clientes. Además, el intercambio de datos aumenta la colaboración entre los equipos, socios y clientes. Así, al final, es posible percibir una reducción en los costos, el desperdicio y en el plazo de entrega de sus ciclos de desarrollo.

Otro reto que la industria va a enfrentar es la fuerza de trabajo. En la actualidad, es el empleado del piso de fábrica quien detiene el conocimiento técnico de la resolución de los problemas. Este conocimiento no está estructurado, y está arraigado en un «modo de hacer» inherente a la propia industria en Brasil. La conectividad significa detener la información estratégica también y anticiparse a las necesidades de infraestructura, reduciendo recursos en lo que se refiere al mantenimiento y tiempo de parada -al igual de tener un proceso estructurado de gestión del parque fabril.

Además de la conectividad

Otro aspecto que necesita estar en el radar de los gestores acerca de la industria 4.0 es el procesamiento de los datos y la seguridad de la información. Más que nunca, una arquitectura orientada a edge computing tendrá que integrar la planificación de transformación digital. Esto significa que el aumento del poder de procesamiento y una capa adicional de seguridad y gobernanza de datos serán imprescindibles.

En este sentido, el mayor desafío de los gestores interesados ​​en iniciar esa transformación será el de encontrar un socio de negocios que pueda integrar de manera asertiva no sólo la conectividad en la planta, sino que pueda suplir las necesidades del negocio, que son el procesamiento de esas informaciones, la seguridad y la gobernanza de los datos. Ciertamente, la transformación en la industria va a involucrar mucho más que unir «bits y bytes», pasa también por una profunda transformación organizacional.

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