A pesar de los más de 125 anuncios realizados en los últimos tres años por las redes sociales proponiendo la autorregulación como forma de resolver la manipulación de sus plataformas por “malos actores”, los ajustes de los algoritmos realizados por las plataformas no mejoraron la calidad del ecosistema de información. Por el contrario sirvieron para incrementar los negocios de las plataformas. En otras palabras, los cambios algorítmicos no alteraron significativamente las estrategias de marketing digital.

Esa es la principal conclusión del estudio El Mercado de la Desiformación, publicado por el Instituto de Internet de la Universidad de Oxford.

El trabajo asegura que, aunque Facebook ha alterado sus algoritmos para priorizar el contenido que considera significativo, estos cambios continúan reforzando el contenido sensacionalista, negativo y polarizador, es decir, el contenido que está en el corazón de la desinformación.

Frente a este panorama, el estudio de la Universidad de Oxford realiza una serie de recomendaciones a la Comisión Electoral del Reino Unido que apuntan, principalmente, al desarrollo e implementación (por parte de la Comisión) de guías con pautas relativas a huellas digitales, sanciones, reporte financiero y gastos de campaña, así como interferencia extranjera y mecanismos de verificación local.

Tal como publicó Observacom, la segunda recomendación apunta a la creación de una base de datos con las cuentas oficiales de candidatos en redes sociales para apoyar la verificación de hechos y permitir que las iniciativas de las plataformas contrarresten la desinformación y proporcionen una mejor supervisión de las cuentas y sus contenidos durante los ciclos electorales.

Otra recomendación remite a que todo el contenido digital de los anuncios políticos registrados (publicidad y orgánico) debería ser tratado como cualquier otro material de campaña y debería incluirse en el reporte de financiamiento de campaña.

El estudio señala que las sanciones deben ser actualizadas a la era digital. Esto implicaría aumentar la multa máxima como porcentaje del gasto total de la campaña o el financiamiento y aumentar la sentencia máxima para casos graves, así como incluir sanciones innovadoras dirigidas al corazón de la campaña digital.

El informe señala que tanto la Comisión como el gobierno deben considerar mecanismos formales de cooperación con otros cuerpos electorales de Europa para promover intercambio de información referido a la evolución de la desinformación, el uso indebido de las plataformas en línea por parte de malos actores, remedios exitosos y tendencias observadas.

Por último, se recomienda a la Comisión y al gobierno que informen al público y publiquen datos en tiempo real en circunstancias excepcionales en las que hay evidencia de actividad extranjera significativa que podría socavar la integridad de las elecciones en el Reino Unido.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *