El Fondo Monetario Internacional (FMI) publicó esta semana un informe sobre las perspectivas económicas mundiales. El documento indica que hay más motivos de preocupación que optimismo sobre la dirección de la economía global, cuyo crecimiento fue revisado a la baja.

Uno de los riesgos identificados como el más destacado es el proteccionismo promovido por la administración Donald Trump en EEUU. Según el análisis del FMI, el reciente aumento de los aranceles de importación con sus socios comerciales internacionales «ha sacudido el sentimiento empresarial» y ha contribuido a frenos «cíclicos y estructurales» en muchos países el año pasado.

Tal proteccionismo, cuyo mejor ejemplo sería la guerra comercial con China, dañó particularmente a la industria de la tecnología, «poniendo en riesgo las cadenas logísticas mundiales». El fondo advierte sobre el uso de argumentos sobre la seguridad nacional y la protección monetaria como justificaciones para la expansión de este proteccionismo. Y duda de un cambio de dirección este año.

Para el FMI, el mundo tocó fondo en 2019 en términos de bajo crecimiento en el comercio mundial y la industria. Pero las tensiones de los estadounidenses con los socios comerciales, como Europa y China, podrían poner todo en riesgo y dar como resultado un menor crecimiento que en años anteriores.

«Una solución duradera a las tensiones comerciales y tecnológicas sigue siendo engañosa, aunque hay noticias esporádicas sobre negociaciones en curso», dice el informe.

Un ejemplo de tales noticias es el acuerdo comercial entre Estados Unidos y China la semana pasada. En este caso, China se ha comprometido a comprar US$ 200.000 millones en productos estadounidenses durante los próximos dos años, incluidos US$ 50.000 millones en productos agrícolas, como soja, cerdos y el algodón. Por su parte, EEUU reducirá los aranceles impuestos al equivalente de US$ 120.000 millones en productos chinos que ingresan al país del 15% al ​​7,5%. El acuerdo también exige el fin del requisito de que las compañías tecnológicas estadounidenses transfieran conocimiento a las compañías chinas para ingresar al mercado local. Los chinos también se comprometen a respetar la propiedad intelectual y de marca, y frenar la piratería.

El FMI advierte que el resultado de un mayor proteccionismo podría ser catastrófico. Puede tener un efecto dominó en el mercado financiero, que buscaría reducir la exposición a los riesgos. Las empresas que necesitan emitir obligaciones tendrán que elevar las tasas de interés, así como los bonos soberanos. Habría una disminución en el gasto en maquinaria, equipo y bienes duraderos. Finalmente, el aumento de la demanda del mercado financiero de contribuciones más seguras afectaría al sector de servicios. Como resultado, el mundo experimentaría una desaceleración económica más fuerte.

Finalmente, el FMI enfatiza que los gobiernos deben fortalecer la cooperación multilateral, ampliar la inclusión social, garantizar el funcionamiento de las redes de seguridad social para proteger a las personas más vulnerables y fortalecer la cohesión social, estos últimos dos puntos están orientados especialmente a países en desarrollo.

El FMI espera que la economía mundial crezca 3,3% este año, contra 2,9% en 2019. Se espera que los países emergentes crezcan 4,4%, comparado con 3,7% el año pasado. Por lo tanto, las previsiones muestran que el FMI ha reducido sus expectativas, ya que en el informe de 2018 proyectaba una expansión del 3% en 2019 y del 3,4% este año.

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