Se espera que los edificios inteligentes estén formados por un total de 483 millones de dispositivos conectados para 2022. De acuerdo con un informe reciente de Berg Insight, este sector ha ido aumento, con un promedio anual del 33% respecto al año 2018, cuando había un total de 151 millones de dispositivos conectados.

En este escenario, Johnson Controls Building Technologies & Solutions identificó cinco desarrollos tecnológicos que van a marcar el mercado de los smart buildings en los próximos años, que se enumeran a continuación.

Predicción del comportamiento. Soluciones basadas en estas tecnologías como Central Plant Optimization (CPO) permiten realizar controles predictivos para optimizar los costos de las operaciones del edificio en función del pronóstico de rendimiento con el objetivo de trabajar siempre en el punto ideal de funcionamiento

Gemelos Digitales. A la hora de empezar el diseño de un edificio, el gemelo digital es capaz de analizar toda la información generada desde el sistema de gestión del edificio, los datos de sistemas de HVAC, la iluminación, los sistemas antiincendios, seguridad, así como datos sobre los activos del edificio y las personas que lo usan, como inquilinos, ocupantes, personal del edificio, visitantes y otros roles. Según Gartner, en 2021 la mitad de las compañías industriales utilizará gemelos digitales, lo cual mejorará la eficacia en un 10%.

Mayor foco en las personas. Uno de los mayores problemas que han sufrido los grandes entornos edificados a lo largo de los últimos 20 años ha sido el “Síndrome del Edificio Enfermo”, término que describe situaciones en las que los ocupantes de un edificio presentan problemas de salud que desaparecen al abandonar el edificio y que son causa de un mal filtrado del aire y una gestión inadecuada de la climatización. Como solución a estos problemas surgen los paneles de control HVAC, que consiguen reducir costos innecesarios a la vez que garantizan la protección de los dispositivos inteligentes del sistema.

Eficiencia Energética. Con soluciones como la Smart Connected Chiller, las conexiones son seguras, pues envía todos los datos de la enfriadora a una base de datos de alta seguridad en la nube, permitiendo, entre otras cosas, realizar un mantenimiento proactivo de los elementos básicos de la enfriadora, pudiendo reducir el consumo energético hasta un 35%.

Integración total. Los edificios necesitan de un “cerebro” que permita una gestión de los subsistemas que componen la edificación. Aquí es donde entra en juego el BMS, un sistema de gestión de los sistemas que permite una supervisión y control total de las diferentes partes del edificio.

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