La semana pasada tuvo lugar el Amazon Event 2019, donde la compañía mostró diversos dispositivos. Desde altavoces, lentes y audífonos, hasta luz de noche para niños, anillos (Ring y Loop), horno, el Gear GM para autos, la pantalla reproductora de última tecnología e incluso el rastreador de perros. La lista es grande y despareja. Sin embargo, su común denominador, además de la marca, es la presencia del asistente virtual de Amazon, Alexa.

La compañía busca que su asistente se haga un lugar en el mercado frente a Siri y Google Assitant. No será sencillo, para ello es necesario que Alexa cuente con un ecosistema y demostrar todas sus capacidades.

La creación de un ecosistema refiere también a procesos de conectividad, sea por medio de Wi-Fi o Bluetooth, a pesar que ya existen alternativas desarrolladas en el mercado.

Samsung y Apple son las empresas más importantes del IoT hogareño, con Google muy cerca. Estas empresas han desarrollado equipos que puedan comunicarse entre sí y que puedan ser gestionados desde una sola fuente que, para el caso de Amazon, será Alexa. Pero si Amazon no logra crear su propio ecosistema, será prácticamente imposible que los equipos se comuniquen y la experiencia del usuario no será tan buena como podría. Pero, si ya existen versiones funcionales de IoT en otras compañías, ¿por qué los usuarios querrían cambiar? La respuesta es la personalización. Gracias a esto, todos los usuarios –incluso los que no son expertos en programación– pueden hacer que Alexa aprenda nuevas funciones y se relacione con nuevos dispositivos. A la larga esto ayuda a la compañía a recolectar información para continuar sumando funciones a las más de 100.000 existente de Alexa y, también, hace que el usuario pueda aprovechar al máximo al asistente virtual y tener una mejor experiencia de uso.

Los equipos de Amazon están destinados a varias áreas: el hogar (cocina, lavado, seguridad…), la familia (controles parentales, rastreo de mascotas, facilitación de rutinas…) y el trabajo (viajes en auto, asistencia en procesos…).

Todo ello, a partir de productos desarrollados por la compañía. Sin embargo, Amazon ha sabido ver incluso más allá de sus propios desarrolladores y tiene la intención de colocar a Alexa en todos los espacios posibles.

En la actualidad existen más de 85.000 mil equipos de diversas compañías de productos y servicios que son compatibles con este asistente virtual. Ahora, en un comunicado, han revelado que pronto también harán alianzas con empresas como Crock-Pot, LG, GE Appliances, Hamilton Beach, Instant Pot, June Oven, Whirlpool, Home y Nexx, IKEA, Legrand, Lutron, Schellenberg, Somfy, P&G, Dyson, Mr. Christmas y Traeger, entre otras.

Así, no será extraño que dentro de poco Alexa pueda estar presente en prácticamente cualquier ámbito de la vida cotidiana de una persona.

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