Si bien 5G es más eficiente en consumo de energía que 4G, los dispositivos consumirán más electricidad. ¿Porqué? La eficiencia de 5G se debe a que requiere menos energía para transmitir los mismos datos que 4G, pero la mayor velocidad y ancho de banda incrementarán el consumo de sus dispositivos compatibles. Además que se consumirán más datos.

Según publicó Xataka, el incremento de energía se sentirá mayormente en los dispositivos IoT y no tanto en smartphones o tabletas. Se sabe que muchos dispositivos IoT no tienen forma de conexión a la red eléctrica.

De acuerdo con Roberto Moral, director de Arquitecturas en Cisco España, el crecimiento exponencial de dispositivos, objetos y sensores conectados a 5G, unido al despliegue masivo de antenas MIMO – Multiple-input Multiple-output- y la proliferación de small cells incrementarán el consumo de energía de las redes 5G en términos absolutos. El soporte de redes heredadas -LTE/4G, 3G y 2G- también influirá.

Este problema podría solucionarse con mayor capacidad de las baterías de los dispositivos remotos. No obstante, la tecnología de los acumuladores de electricidad no está tan desarrollada como para hacer frente al nuevo escenario energético que plantea el 5G.

Los especialistas no ven alarmas en el asunto. El avance paulatino de 5G daría tiempo a la implementación de soluciones energéticas para paliar este aumento del consumo y no afectará a los dispositivos que ahora operan con generaciones de tecnologías móviles anteriores.

De acuerdo con declaraciones que Pablo Aguilera, director de innovación en la compañía de telecomunicaciones Galgus y profesor de la Universidad de Sevilla, dio al medio español, existen dos aproximaciones que van a mitigar ese aumento que ya están propuestas en la mayoría de estándares de 5G e IoT. La primera se llama energy harvesting, que es un mecanismo por el que los dispositivos pueden cargar sus baterías recogiendo energía electromagnética sobrante del entorno. La otra es el desarrollo de nuevos protocolos que permiten a los dispositivos irse a ‘dormir’ durante un tiempo y sólo despierten en un momento concreto para comunicarse con la salida de Internet.

Cada una de estas soluciones quedará a elección de cada fabricante, en función del precio y del tiempo de desarrollo.

Otra opción que detallan desde Telefónica es la posibilidad de alimentar las baterías a través de fuentes de energía renovables o mediante tecnologías innovadoras que van a aprovechar el calor residual de la industria para proveer la red de sensores IoT.

Por lo pronto, Xiaomi ya ha implementado tecnologías de ajuste de red inteligente 5G para adaptarse a los diferentes escenarios en los que se mueva el usuario y ahorrar electricidad.

En Cisco han adoptado soluciones parecidas a las ya mencionadas para sus dispositivos y, además, otras basadas en el software que simplifican los procesos para reducir el consumo. También desarrollan tecnologías para reducir la pérdida de energía con fuentes de alimentación más eficientes y métodos de refrigeración alternativos para reducir las temperaturas de operación y los requisitos de enfriamiento de las instalaciones y de los componentes con alto consumo energético.

Redes alternativas

Además de las soluciones para la obtención de energía del entorno o reducción del consumo, también existen redes alternativas al 5G que precisan de poca electricidad para funcionar, aunque presentan algunas limitaciones con respecto a la quinta generación de telefonía móvil.

Una de ellas son las Low Power Wide Area (LPWA), redes inalámbricas de baja potencia que cubren una gran superficie pero no permiten transmitir una gran cantidad de información, que se utilizan para IoT.

Otras opciones para IoT son las redes Narrow-Band IoT (NB-IoT) y LTE-M. Ambas opciones contienen tecnología LPWA.

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